Relato misterioso: La antena que no dejaba de girar
La antena que no dejaba de girar
En la cima del edificio abandonado, la antena parabólica seguía girando, aunque nadie la alimentaba.
Rocío subió a verificar por qué emitía un zumbido tan agudo que parecía raspar el aire.
La antena se detuvo apenas la vio, apuntando directo hacia ella.
El metal vibró como un músculo tenso, captando una señal que no provenía del cielo.
Su teléfono mostró una transmisión en vivo: ella misma, observada desde un ángulo imposible.
Se vio a sí misma acercándose… solo que la versión en pantalla sonreía.
Al parpadear, la imagen dejó de mostrarla… y la antena volvió a girar, como buscando a su nueva copia.
A veces la tecnología no transmite señales… transmite reemplazos.

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